Para aprender ajedrez de una manera correcta, niños y principiantes deben saber que las reglas estratégicas que se aprenden tienen sus excepciones y que al final, las decisiones que se deben tomar en una partida de ajedrez dependen sobre todo de los detalles concretos de la posición.

Claro que los niños que aprenden ajedrez descubren un montón de reglas que son importantes y que servirán de guía en la toma de decisiones, pero no deben considerarse como verdades absolutas. El jugador de ajedrez experimentado, sabe que a veces debe dejar al lado esas reglas porque la posición lo requiere. La experiencia será principalmente la que nos guíe en esa dirección.

Una de reglas estratégicas que vemos que en algunos casos no cumplen los jugadores de ajedrez expertos, es la de no avanzar los peones del propio enroque. Es cierto que en las primeras etapas, los niños que aprenden ajedrez son instruidos para mantener segura la posición de su propio enroque, y para ello, los monitores y profesores de ajedrez insisten a sus alumnos en que no deben avanzar los peones que defienden a nuestro propio rey en el enroque. ¡Y luego llega Magnus Carlsen y hace lo contrario! ¿Cómo podemos explicar en qué casos puede resultar excepcionalmente bueno avanzar los peones de nuestro enroque para atacar al enemigo? Pues eso es lo que vamos a tratar en este artículo, especialmente destinado a monitores y profesores de ajedrez, y todos los niños y aficionados al ajedrez que estén interesados en el tema.

Lo primero de todo, vamos a familiarizarnos con una frase que nos enseña una idea muy importante en ajedrez, que debemos transmitir a nuestros alumnos de ajedrez, y que debemos interiorizar todos los aficionados al juego: "Una debilidad es una debilidad cuando puede ser atacada." Esto quiere decir que aunque en muchas ocasiones estudiamos ciertas "debilidades" (por ejemplo debilidades en la estructura, como peones doblados o aislados, debilidades en la situación de nuestro rey, como rey en el centro, debilidades en nuestro desarrollo, como cuando quedamos con muchas piezas en su casilla de inicio, etc) estas debilidades serán realmente perjudiciales si nuestro rival puede atacarlas. Por ejemplo, un peón aislado es débil "por definición", pero si mi rival no puede atacarlo con sus piezas...¿de qué modo va a aprovechar esa debilidad? Es cierto que hay debilidades que no pueden ser aprovechadas de inmediato pero que a largo plazo pueden suponer un problema, por lo que no debemos pensar solo a corto plazo.

Pero vamos al tema que nos ocupa, el ataque al enroque enemigo avanzando los peones que defienden nuestro propio enroque. Vamos a señalar a continuación algunas situaciones características donde se puede producir este tipo de ataques sin que suponga un riesgo importante para el rey del bando que lo lleva a cabo.

POSICIONES CON EL CENTRO CERRADO.

En muchas posiciones con el centro cerrado, cada bando avanza los peones y busca la iniciativa en el sector del tablero donde está más avanzado, es decir, donde tiene ventaja de espacio. Por ejemplo, en la conocida posición que vemos en el siguiente diagrama, las blancas suelen jugar en el flanco de dama, sector donde tienen la ventaja de espacio (gracias a su peón más avanzado de d5), mientras que las negras hacen lo propio en el flanco de rey (su peón más avanzado está en ese sector, el peón de e5).

 

Por tanto, las negras buscarán el ataque contra el enroque enemigo lanzando los peones de su propio enroque. Y aquí cabría preguntarse...¿no supone ese avance una debilidad para su propio rey? Y esto nos lleva a la regla expuesta anteriormente: "una debilidad es una debilidad cuando puede ser atacada". Aunque en teoría no es bueno avanzar los poenes de nuestro propio enroque.

POSICIONES CON EL CENTRO BLOQUEADO

No hay que confundir estas posiciones con las descritas anteriormente. Estrictamente hablando, las anteriores podrían formar parte de este grupo, ya que en un centro cerrado los peones se hallan bloqueados. Pero en este artículo tratamos de diferenciar el típico centro cerrado, con los peones e y d bloqueados, y ciertas posicones en donde el centro está bloqueado (por ejemplo, un centro con peón blanco en e4 y peón negro en e5 y sin peones en la columna d, no es, evidentemente, un centro cerrado, pero sí que podemos decir que los peones se encuentran bloqueados). Pues bien, en ciertos centros de estas características se pueden producir este tipo de ataques, como mostró recientemente Magnus Carlsen a partir de la posición del siguiente diagrama, en donde jugó g4 + g5 + h4 etc.

La situación central no permite a las negras romper en el centro, por lo que las blancas pueden avanzar sus peones del flanco de rey. El negro no llega con sus piezas al enroque blanco y ya sabemos que "una debilidad es una debilidad cuando puede ser atacada". Así que en este caso el enroque con peones avanzados no supondrá un problema para las blancas, sino todo lo contrario.

Y ahora vamos a describir otro tipo de posiciones donde el ataque con los peones de nuestro propio enroque es temático y frecuente, pero sin duda es el caso más peligroso.

POSICIONES SIN TENSIÓN CENTRAL

Llamo posiciones "sin tensión central" aquellas en las que los peones de uno y otro bando no están en contacto, pero podrían estarlo si alguno de ellos avanza. Como la más característica de estas posiciones mencionaré ciertas posiciones de la Defensa Siciliana Variante Scheveningen, donde las negras permanecen con sus peones en e6 y d6 y las blancas tienen un peón en e4. Por ejemplo la posición del siguiente diagrama.

En esta posición el G.M. Inarkiev jugó g4 + g5 + f5 + f6. Las blancas juegan en el sector donde tienen la ventaja de espacio, una regla importante, que aunque también tiene sus excepciones nos puede ayudar bastante. En este caso avanza los peones de su propio enroque y normalmente esto supone un peligro para el propio rey. De hecho, de los casos que estamos describiendo, éste es el más peligroso, es decir, aunque estamos hablando de una idea temática y recurrente, lo cierto es que las negras cuentan con posibles reacciones centrales (con d5 o e5). Y es que, ya que en este artículo estamos exponiendo ciertas reglas, deberíamos familiarizarnos con otra muy importante: "contra un ataque en un flanco una reacción en el centro". En las situaciones descritas en los puntos anteriores no era posible una reacción central por parte del bando defensor, pero aquí las blancas deben tener presentes esas rupturas.

Por ello vamos a resumir algunas ideas relacionadas con el ataque avanzando los peones de nuestro propio enoque.

1. Puede ser posible siempre que las piezas del rival no puedan atacar facilmente mi propio enroque ("una debilidad es una debilidad cuando puede ser atacada")

2. En posiciones cerradas con la cuña central de peones blancos en e4 y d5 y peones negros en d6 y e5, las negras podrían romper en f5 y proseguir con el ataque avanzando los peones de ese sector.

3. En otras posiciones donde contemos con bloqueo de los peones centrales, este tipo de ataques puede ser posible.

4. "Contra un ataque en el flanco una ruptura en el centro", así que mucho cuidado en otras posiciones donde este tipo de ataques puede ser posible, pero e rival cuenta con reacciones centrales.

Os dejamos un visor a continuación con las partidas completas de los ejemplos de los diagramas del artículo. Pinchad sobre el tablero para seleccionar cada partida.

 

Comentarios   

-1 #1 jorge zamora 10-09-2016 16:53
Muy didáctico. Gracias
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