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Convertirse en un buen jugador de ajedrez es el sueño de muchos niños que se aficionan a nuestro juego. En este artículo vamos a destacar las 10 cualidades que consideramos más importantes para conseguir llegar a ser un buen jugador de ajedrez. Claro que existen grandes jugadores que flaquean en algunas de las virtudes que comentamos a continuación, pero eso no significa que no sean todas importantes. Todas ellas se pueden trabajar, es decir, no son cualidades innatas. Puede ser que algunos jugadores de ajedrez tengan más o menos facilidad para desarrollarlas con éxito, pero con trabajo e interés todo buen ajedrecista debería acabar teniendo, por lo menos en cierto grado, las cualidades que exponemos a continuación. Algunos pueden pensar que deberíamos haber incluido el talento, una cuestión sin duda espinosa. No tenemos duda que para ser un buen jugador de ajedrez es más importante el trabajo y la actitud que el talento. Sólo con el talento podremos llegar a cierto nivel, pero el buen jugador de ajedrez se debe formar sobre todo con ganas, interés y esfuerzo.

 

1.- Ser Apasionado del ajedrez

Aunque no hemos ordenado por grado de importancia esta lista, debemos insistir en que probablemente esta cualidad sea la que acabe teniendo más peso, puesto que el verdadero apasionado del ajedrez encontrará la motivación necesaria para trabajar y esmerarse en conseguir las cualidades que siguen a este punto.

El verdadero enamorado del ajedrez estudiará y practicará por el propio placer de aprender, y esto significa que lo que a otros le puede resultar una ardua tarea, para él será una distracción. Y ser apasionado del ajedrez no significa solamente que te guste jugar partidas, sino que disfrutas de tu relación con el juego, leyendo libros y revistas, conociendo las partidas de los mejores jugadores de la historia, asistiendo a retransmisiones en directo por internet de los mejores torneos del mundo, etc.

 

2.- Tener Confianza en sí mismo

Sin duda ésta es una cuestión de carácter psicológico muy importante, especialmente para los niños y adultos que participan en torneos de ajedrez. Conozco casos en los que el ajedrecista llega a la partida con una falta de confianza en sí mismo que resulta desmotivadora y que afecta muy negativamente en el juego. Nuestro colaborador, el psicólogo especializado en ajedrez Carlos Martínez, precisamente ha dedicado su primera colaboración con nuestra revista Capakhine a tratar ese tema, ofreciendo un método de visualización para realizar antes de la partida que puede llegar a ser muy éficaz.

Padres y entrenadores juegan un papel primordial en la tarea de conseguir en los pequeños la confianza que necesitan para enfrentarse a sus propios miedos antes y durante una partida de ajedrez.

 

3.- Ser Aficionado a la literatura ajedrecística.

Que el estudio es fundamental para alcanzar la maestría en cualquier actividad que abordemos no es ningún secreto. En los tiempos que corren son muchos los jugadores que basan su estudio de temas de ajedrez en los recursos que pueden encontrar en la red. Por supuesto que podemos encontrar un amplio material de internet, pero no hay que olvidar la importancia de leer buenos libros, revistas y en general material impreso. Una buena biblioteca de ajedrez debe formar parte de la estantería del buen ajedrecista.

 

4.- Saber Aprender de las derrotas.

Es fundamental saber extraer las lecciones pertinentes de las partidas que jugamos. En realidad no sólo de las derrotas, sino de todas las que disputamos. Para ello el análisis de esas partidas es una tarea que los niños deberían incluir en su rutina de estudio, bien sea con su entrenador, en caso de que dispongan de él, o por lo menos por su cuenta. Pero si olvidamos las partidas que jugamos y no nos esforzamos en buscar las razones que nos llevan a cometer ciertos errores, estaremos olvidando una de las cuestiones fundamentales para el progreso del jugador de ajedrez. El mítico Mihail Botvinnik, patriarca de la Escuela Soviética de Ajedrez, hacia mucho hincapié en ello.

 

5.- Ser Buen perdedor.

La derrota forma parte de la competición, en cualquier deporte, juego o actividad que emprendamos. Si no somos capaces de encajar los fracasos con cierto grado de sobriedad significará que damos al resultado final de la partida una dimensión que no merece, lo que sin duda nos afectará negativamente en nuestra relación con el ajedrez.

Sin duda este es uno de los puntos más débiles de algunos de los grandes jugadores de la historia, que han destacado por sus malas maneras a la hora de aceptar una derrota.

 

6.- Saber adaptarse a los ritmos de juego

Hoy en día son varios los ritmos de juego de los diferentes torneos en los que participamos. En los torneos de partidas lentas se ha impuesto el ritmo de 90 minutos para toda la partida más 30 segundos de incremento por jugada, pero en los torneos de ritmos más cortos encontramos partidas de 5, 10, 15, 20 o 30 minutos sobre todo, con diferentes tipos de incremento. La práctica regular de partidas en estos ritmos de juego es fundamental. Muchas veces ocurre que los jugadores que sobre todo participan en partidas lentas acaban teniendo muchos problemas de tiempo en sus partidas a ritmos con menos tiempo. Y también lo contrario, los jugadores que suelen disputar casi siempre partidas rápidas, se precipitan en las partidas lentas y juegan demasiado rápido. Una posible solución puede ser jugar algunas partidas de entrenamiento adaptadas al ritmo de juego del torneo que vamos a disputar próximamente.

 

7.- Ser capaz de Superar la tensión

Los nervios pueden fallarnos antes y durante la partida de ajedrez. Veo con relativa frecuencia como muchos niños llegan a la partida tensos, con muchos nervios. Lo que sin duda les hace rendir a un nivel inferior. También en los momentos en los que queda poco tiempo en el reloj y hay que tomar decisiones de manera inmediata. Por eso es importante trabajar nuestros nervios y buscar los pensamientos positivos y actitudes que nos ayuden a afrontar estas situaciones difíciles.

 

8.- Ser un luchador

¡Fundamental! Si tuviera que elegir las dos cualidades más importantes para ser un buen jugador de ajedrez me quedaría con la primera que hemos expuesto, ser un apasionado del ajedrez, y ser un luchador. El verdadero gladiador del tablero está dispuesto a luchar, dando el máximo de sí mismo desde el primer momento hasta el último. En principio casi todos tenemos esa predisposición, pero cuando la partida avanza y el cansancio empieza a aparecer muchos jugadores de ajedrez bajan la guardia, se esfuerzan menos, y están deseando de que la partida termine cuanto antes. Esto provoca en ocasiones que el jugador de ajedrez tome decisiones precipitadas, ya que el deseo de que la luche termine está en su subconsciente. También ocurre en general cuando el campeonato de ajedrez va llegando a sus últimas rondas. El cansancio acumulado de las partidas anteriores hace mella a muchos ajedrecistas.

 

Es fundamental que los niños aprendan a luchar todas sus partidas. Los jugadores que estudian y están en progresión deben tener una predisposición total a realizar el máximo esfuerzo durante cada momento de la partida y en cada una de las partidas del torneo.

Veo con frecuencia como muchos padres felicitan a sus hijos cuando acaban una partida en tablas en apenas 10 jugadas. Los niños deben aprender a luchar cada partida al máximo, sin pensar en hacer tablas sin lucha en pocas jugadas.

 

9.- Practicar con frecuencia.

Existen muchos niños que dan clases de ajedrez y que sin embargo no practican lo suficiente. Otros se limitan a practicar eventualmente en internet y, no es que eso esté mal, pero hay que reconocer que jugar torneos de ajedrez es la mejor manera de practicar. Así que no está mal confeccionar una pequeña agenda con los torneos que nos pueden resultar más interesantes para participar en ellos. Y es que resulta realmente difícil mejorar sin practicar, y evidentemente esto no es algo exclusivo del ajedrez.

 

10.- Tener capacidad de concentración.

Por suerte este es uno de los beneficios del ajedrez, es decir, para ser un buen ajedrecista hay que tener una buena capacidad de concentración, pero esto es algo que se suele conseguir gracias al contacto habitual con nuestro juego. El ajedrez es una herramienta ideal precisamente para las personas que tienen dificultades a la hora de concentrarse.

 

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