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En las clases de ajedrez que imparto a niños y adultos desde hace muchos años se repiten con frecuencia ciertas ideas o conceptos que una vez bien asimilados y llevados a la práctica por ellos aumentan de manera notable su nivel de juego. Son esas cuestiones prácticas que aparecen con tanta frecuencia en las partidas del jugador de ajedrez y de tremenda utilidad para ellos. También entiendo que, desde el momento en que hay que insistirles mucho para que sean finalmente aprendidas, son difíciles de asimilar de una manera definitiva.

 

Creo con honestidad que todo jugador de ajedrez que adquiera y aplique estos conceptos subirá varios peldaños en el aprendizaje ajedrecístico. Son cuestiones útiles para jugadores de casi cualquier nivel. Tal vez no para los jugadores recién iniciados, pero seguro que sí para jugadores de un nivel medio o incluso avanzado.

 

Las frases con las que encabezo a continuación cada concepto son las mismas que casi a diario uso con mis alumnos. Insisto, no es cuestión de edad o fuerza de juego, sino que de alguna manera forman parte de la esencia de la estrategia y de la táctica en ajedrez. Niños y adultos que quieren mejorar su juego, ajedrecistas de club y de cierta fuerza práctica deberían tenerlas en cuenta regularmente. Y creo que deben formar parte de las lecciones que imparten monitores y entrenadores de ajedrez en sus clases.

 

  1. La indefensión de nuestras piezas provoca la combinación del rival.

La coordinación de piezas es un tema fundamental en el ajedrez. Pero no basta con encontrar buenas casillas a nuestras piezas. No nos debemos conformar con darle toda la actividad posible sino que, siempre que sea posible, deberemos tratar de que nuestras piezas estén defendidas entre sí.

 

Muchos de los recursos tácticos que se pueden presentarr en nuestras partidas de ajedrez tratan de aprovechar este elemento. La doble amenaza, de la que precisamente nos encargamos en la sección de táctica del primer número de la revista Capakhine, es la manera más frecuente de castigar la indefensión de nuestras piezas.

 

  1. Las simplificaciones suelen beneficiar al bando que tiene menos espacio.

No es ninguna novedad para los lectores de los artículos del blog Capakhine, puesto que hace poco hablamos en un artículo sobre cuándo nos interesa cambiar piezas en una partida de ajedrez. De las cuatro claves que aportamos en ese artículo es sin duda la cuestión del espacio la menos tenida en cuenta por los niños que juegan al ajedrez y con frecuencia por los adultos con menos experiencia.

 

  1. Situar demasiados peones en casillas de un color determinado provoca la debilidad de las casillas de color contrario.

Imprescindible la asimilación y aplicación de este concepto. “Los peones son el alma del ajedrez” promulgaba Philidor. Y es cierto. Si situamos mal alguna pieza tal vez tengamos ocasión de mejorarla más adelante, pero por lo limitado del movimiento del peón, resultará mucho más difícil cambiar su emplazamiento. Hay que atender a la estructura de peones y tratar de evitar las debilidades que se pueden producir en ellas. Y si bien es cierto que desde niños podemos aprender nuestros primeros conceptos sobre las debilidades habituales en la estructura de peones (peones doblados, aislados o retrasados) el tema que enunciamos en este punto no goza del reconocimiento general o insistencia que merece.

 

  1. Un debilidad es una debilidad cuando puede ser atacada.

Si en el punto anterior hemos mencionado las debilidades en la estructura de peones, ahora debemos aclarar esta cuestión esencial. Las debilidades en ajedrez no afectan sólo a los peones. Podemos hablar de casillas, columnas o diagonales débiles, así como de enroques o sectores del tablero debilitados. Pero para que una "teórica" debilidad sea un problema real, debe existir la posibilidad por parte del rival de centrar su ataque sobre ese objetivo.

 

Existen multitud de casos en los que los peones aislados, doblados o retrasados no traen consigo ningún problema en la posición. A veces al contrario. Por ejemplo, al doblar un peón tal vez se abra una columna que puedo utilizar para activar una torre. Y no es extraño encontrar posiciones donde es posible avanzar los peones del propio enroque para atacar el enemigo. Esto será posible en los casos en los que mi rival no tenga la posibilidad de llegar con sus piezas a mi rey y de aprovechar la “teórica debilidad” que supone avanzar los peones del enroque.

 

  1. No debemos embarcarnos en grandes planes de juego hasta que no hemos terminado la apertura.

Menciono ya este punto en el e-book “20 claves para jugar mejor la apertura” que podéis descargar gratuitamente en esta web. Y es uno de los problemas con los que más me topo en partidas de jugadores de nivel medio que, a veces, olvidan las Leyes Fundamentales de la Apertura para iniciar planes propios del medio juego cuando todavía quedan cosas importantes por hacer en la apertura.

 

  1. Si cuentas ya con alguna ventaja a largo plazo (de material o por debilidades en la posición de tu rival) deberías evitar los enroques opuestos.

Como comentamos en el siguiente punto, el material no es lo más importante en una partida de ajedrez. Sobre todo en aquellos casos en los que los temas relativos a la seguridad de los reyes entran en juego. En las posiciones de enroques opuestos (tenemos dos vídeos explicativos sobre estas importantísimas posiciones entre los contenidos exclusivos para suscriptores) las partidas se pueden decidir con mayor frecuencia por temas de ataque. Eso implica que un peón de más o un peón de menos nos suela ser tan importante como los factores dinámicos que entran en juego.

Poe eso si ya contamos con alguna ventaja estable no deberíamos arriesgarnos a entrar en posiciones de doble filo como las de enroques opuestos.

 

  1. El material no es lo más importante en una partida de ajedrez.

Tal y como desarrolla el G.M. Dorfman en su magnífico libro “El método en ajedrez”, lo primero que debemos observar al realizar una valoración de una posición es la situación de los reyes. Este es el elemento más importante. Da igual si tienes torre de más, pareja de alfiles o mejor estructura de peones si tu rey está sometido a un ataque feroz que lo llevará al mate.

 

Sin embargo muchos jugadores pecan de “materialismo” término acuñado por el G.M. Rowson en su obra “Los 7 pecados capitales en ajedrez” y que ya mencionamos en nuestro anterior artículo sobre el sacrificio posicional de calidad.

 

Comentarios   

0 #1 Daniel 05-06-2017 06:44
Magnificas claves, me han ayudado muchisimo, y eso que ya llevo muchos años jugando al ajedrez. La mejoria es instantanea.
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